lunes, octubre 30, 2006

Mediollano

Es bastante conocido que el nombre actual de Milán viene del romano Mediolanum.
Pero esta ciudad del norte de Italia fue fundada por los celtas, y su nombre por tanto viene de su lengua.
Lanum, que es el equivalente etimológico del planum latino (doblete castellano plano, cultismo, y llano, padremoñal xD, además de por ejemplo, el "lau" del euskera, con la típica caída de la oclusiva en grupos consonánticos iniciales con líquida y la n intervocálica), tenía un significado más elevado para los celtas: el de un claro sagrado en el bosque.

Y la connotación sagrada es la que pervivió en las lenguas celtas posteriores, pues "llan" significa iglesia en galés (lo mismo "lann" en córnico), abundante en la toponimía galesa (Llanfair, Llangeitho...).

Uno de los más claros ejemplos de esta relación es Betws-y-Coed (coed, relacionado con el Chet de la Tierra Media, cuyo origen se remonta al *kaito- indoeuropeo, que produce heath, en inglés, y Heide, en alemán, "pagano" ), Santuario en el Bosque, una bella localidad forestal del norte de Gales centrada en torno a una antigua iglesia.

Queda claro, pues, que Milán fue construida en el medio de un claro sagrado del bosque, y... creció hasta ser la gran urbe de hoy en día :)

Hay ejemplos de Mediolanum repartidos por toda la geografía europea, incluyendo el Meulan y Meillant franceses (Mauleon, capital de la provincia vasca de Zuberoa puede que tal vez), y otros en Alemania y Serbia.

Los alemanes y sus nombres

Los alemanes son raros. Había pensado esto incluso antes de saber sobre los mil nombres que hay para denominarlos.

Sabemos que en esa zona existía una "confederación de tribus germánicas", que son las antecesoras directas de la actual Alemania (o no tan directas, pero para entendernos). Una de ellas es la de los ALAMANI, provinientes del curso superior del Mann. Se dio a este nombre la etimología de "todos los hombres" (cfr. all+men). Dieron lugar al reino de Alamannia, que devino finalmente una provincia del Sacro Imperio Romano. Por medio del allemand francés, la palabra pasó a ser el etnónimo de ese pueblo... en español.

Porque, curiosamente, pocos países lo usan. En inglés sabemos que el etnónimo de ese país es German (aunque se usó almain hasta el siglo XVI). Los "germans" eran otro de los pueblos germánicos, que se expandió considerablemente. En inglés se usó esta palabra para sustituir a la que usaban los romanos...

...que era Teutiscus, y de la que viene, por una parte, el propio etnónimo que usan los propios alemanes (Deustche) y el que usan los italianos (tedescos) y a veces se ha usado en español tedescos.

Fiondil ya ha comentado que en países eslavos se usan variantes de német, "mudos". En el norte se usan derivados de "sajón", como Saksa en finés. Y aún hay más, que podéis ver aquí. Y aun en varios países se usan derivados de "Volk" (pueblo), como en lituano.

En fin, me encantan los exoetnónimos :D

domingo, octubre 29, 2006

Cantabria

Y pensar que hasta hoy ni siquiera me había preguntado su etimología!

No hay un consenso, pero lo más probable es que Cantabria, derivada de las tribus cantabri, sea una voz céltica de *kant- (piedra, roca, peña), de donde procede "canto" en castellano, tanto como piedrecilla (canto rodado) como borde o esquina.

El segundo elemento de la palabra puede ser:
1) -abr, al parecer un sufijo derivativo adjetival céltico bastante común.
2) -iber, del río Ebro.

Así, pues, Cantabria bien puede traducirse por Las Peñas de Iberia (o del Ebro), en su sentido más montañés, o simplemente tener su origen en la denominación de los cantabri como "habitantes de las peñas".

Hola

Escribir un blog filológico es fácil. Por ejemplo, escribes "Hola", y ya tienes un post.

Siempre que, claro, aclares que la palabra "hola" no es para nada tan sencilla como parece. La Academia se rompió la cabeza mucho tiempo con ella. Hizo provenir su etimología del Heus latino (1734), del uallac árabe (1914), o de wa-llah, "Por Alá" (1956). Su uso está documentado, marcado como "saludo hacia inferiores", ya desde el XVI (por ejemplo con Lope de Rueda).

Actualmente se discute la etimología árabe por diversas razones "fonéticas y semánticas".

Pero lo que está claro es que resulta curioso el paralelismo con el "Hello" inglés. Esta voz como tal es moderna, y no se documenta antes de finales del XIX: se extendió a partir de la aparición del teléfono, curiosamente (en pugna con ahoy!, que era la voz que Graham Bell prefería que se generalizara para contestar las llamadas con el nuevo aparato). Hello se gestó en EEUU, como variante del hullo inglés, y de hallo, ya documentado en 1840. Hay no obstante una variante más antigua, ya usada por Shakespeare, y es hollo, del que se cree que puede provenir del francés antiguo hola, de ho y la ("eh, ahí!"), usada sobre todo en entornos cinegéticos.

Y no tendrá, entonces, quizás, se me ocurre... algo que ver este "hola" francés con, precisamente, el "hola" español? ¿Por qué seremos tan complicados?

De regalo, 'hola' en 800 idiomas.

sábado, octubre 28, 2006

Creer y tener fe

¿Qué significa el verbo creer?
Según la RAE:
Tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado.
Es decir, y enlazándolo con el post anterior de Eleder, "tener fe en algo".

La gracia del asunto es que justamente el verdo latino del que viene (credere, como en el sustantivo credo, "yo creo", en latín) proviene de un antiguo compuesto verbal indoeuropeo:

*kred-dhê-

de las raíces *kerd-: corazón, de donde también viene cordura, cordial, coraje, acuerdo, concordia, cardiaco, y los términos ingleses core (núcleo) y heart (corazón)
y *dhê-: poner, hacer, de donde vienen también hacer (via facere < *dhak-) y el inglés do,
llegando a un significado etimológico total de "poner el corazón en algo".

De la fe y sus adjetivos

El adjetivo de "piedra" es "pétreo"; el de "esponja", "esponjoso"; el de "cielo", "celeste"... El español, y antes el latín, tienen muchas formas para crear un adjetivo a partir de un nombre.

Pero una amiga me dijo hace poco: "Oye, ¿y el adjetivo de "fe"?"

¡Gran pregunta! En principio, no lo tiene como tal. "Fe" en latín es "Fides". Algunos usan la palabra fiducialm que la RAE no admite, pero que proviene del inglés, y previamente del latín fiducialis. Pero en latín el significado es más restringido: la "fe fiducial" (fides fiducialis) es la "convicción interna en la promesa de Dios", y es un término acuñado por el protestantismo.

Pero entonces, ¿el latín no tenía ningún adjetivo derivado de la palabra fides? Pues... sí lo tenía, sí, al menos etimológicamente.

Y no era otro que fidel, -is, "fiel". Corominas (aquí su artículo sobre la palabra "fe") explica cómo ambas palabras provienen, en última instancia, del indoeuropeo *bheidh- 'atar, trenzar, retorcer', del que también sale el alemán bitten ('pedir', 'suplicar').

Y por último la consulta a los corpora: Google da 0 "verdades fiduciales" frente a 32.000 "verdades de fe"; el CREA únicamente encuentra "fiducial" como término técnico moderno de la ciencia estadística, y en el CORDE únicamente sale en obras de teología que discuten el luteranismo.

En resumen: decir "verdades fiduciales" no sólo significa no conocer bien el castellano, sino que genera sospechas de protestantismo. Para lo que sirva ;)

De hablantes y mudos

Respondiendo al post Eleder amplío y redirijo el tema de la etimología del pueblo eslavo hacia su verdadero significado originario.

Precisamente "eslavo" viene de "slovo" (habla, palabra), así que se autodenominaban más o menos "los hablantes", al igual que los elfos (Quendi, del verbo *kwet-, hablar), mientras que a los demás los llamaban nemec/német (mudo), de donde deriva la forma de decir alemán en las lenguas eslavas y húngaro (ruso niemoy mudo (Leonard Nimoy??) niemietskiy alemán, checo nemy mudo, húngaro néma mudo német alemán).

Una larga tradición de distinción etnocéntrica (o linguocéntrica) entre los que "hablan realmente" y los que no (bárbaros que en vez de hablar griego dicen "bar-bar", "bereberes" que en lugar de árabe sólo pronuncian "ber-ber" y erdaldunak que no hablan euskera sino que lo hacen "a medias", erdera < erdi (medio)-era(modo)).

También los úgricos se llaman a sí mismos "hablantes" (verbo proto-úgrico *mańče), de donde vienen los etnónimos Māńśi (Vogul siberianos), Mōs (Ostyak siberianos) y Magyar (húngaros) :)

De siervos y esclavos

¡Bueno! Pues veo que Fiondil ha comenzado de manera súbita este proyecto de blog (ha hecho bien, de ser por mí el idioma español habría desaparecido de la faz de la tierra y aún estaría pensándomelo XD), pues hay que empezar a darle contenido.

Así que empiezo con una pequeña curiosidad que he recordado hoy en una interesante conversación con un amigo de Mornorë:

Los serbios (que hasta 1970 aparecía en el diccionario como "servios") han sido un pueblo bastante malogrado históricamente (si dejamos aparte la malhadada guerra última). Y uno de los mitos que se les atribuían era que su propio etnónimo ("nombre como pueblo"), "servio", venía precisamente de "siervo" (actualmente se opina más bien que proviene de una voz eslava que significa "aliado").

Pero es que, para más inri, los serbios son étnicamente eslavos... y otra de las teorías decían que el nombre "eslavo" provenía... ¿lo adivinan? ¡de "esclavo"! (y parece que la relación es más bien la contraria).

Por último, atención a este maravilloso hallazgo wikipedio: Etimología de países y capitales nacionales. ¡Para leer horas y horas!

Y tras este humilde inicio (debile principium melior fortuna sequatur), ¡adelante con el nuevo blogcito!

viernes, octubre 27, 2006

Incipit

(Del latín incipere, "empezar", 3ª pers. sg. pres. ind.)

In Principio Verbum erat.
(En el Principio era la Palabra.)

Y aquí comienza nuestra aventura filológica.

Nuestras vidas están invadidas por las palabras, fluyen de aquí para allá, de boca en boca, de mente en mente, de línea en línea, nos rodean, nos embriagan, nos influyen, nos determinan.

Y sin embargo, muchas veces no nos paramos a pensar en su esencia misma, en su propia vida, en el largo camino que han recorrido, porque las palabras nos han precedido a nosotros como individuos, y nos sobrevivirán, siempre adaptándose, siempre modificándose, embelleciéndose, relacionándose con unas, alejándose de otras.

Durante los próximos meses (y espero que sean muchos) Eleder y yo mismo (Fiondil) intentaremos mostraros una pequeña parte de todo esto, siempre reafirmando el hecho de que las palabras forman el ámbito más cercano al ser humano en todos sus aspectos.